1. Primero hay que macerar el hígado. Para ello lo ponemos en un tupperware, cortado en trozos no muy grandes(con la tijera de cocina se corta fácilmente) y le añadimos sal, pimienta y laurel.
2. En el vaso de la TMX ponemos los ajos, los clavos, el orégano y la nuez moscada. Trituramos 5 segundos a velocidad 9. Echamos todo esto sobre el hígado y mezclamos bien. Hay que dejarlo macerar 4 o 5 horas en la nevera, tapando el tupperware con su tapa.
3. Echamos en el vaso 4 cucharadas de la manteca y la calentamos 5 minutos, temperatura varoma, vel.1. Comprobar que la manteca ha pasado de sólida a líquida. Echar entonces en el vaso el hígado reservado y cocinar 10 minutos a temperatura varoma y velocidad 1. Luego triturar el hígado 7 segundos a velocidad 5. Retirar a una fuente de barro o cristal.
4. A continuación ponemos en el vaso, sin fregarlo, el resto de la manteca y un poco de sal. Calentar 5-8 minutos, temperatura varoma, velocidad 1, para que se derrita. Incorporar el hígado y cocinar todo junto otros 10 minutos, 100º, velocidad 1.
5. Poner en una fuente de barro o en una de cristal, o bien en unas terrinas pequeñas. Queda buenísimo untado con pan tostado, para desayunar o como aperitivo. Lo malo es que engorda bastante. Esta receta la copié de un blog de cocina extremeña pero en Andalucía también se cocina así. Si no os gusta el hígado podéis cambiarlo por lomo de cerdo, pero como tiene mucha manteca os aseguro que el sabor del hígado es muy suave.
Si queréis hacer menos cantidad ponéis solo 500 g de hígado y la misma cantidad de manteca, pero el resto de los ingredientes no los variéis. Cuando se enfría, la manteca se queda sobre el hígado, como una capa. La manteca sirve de conservante, así que os durará bastante en la nevera.
Yo tengo la TMX 21 pero con la TMX 31 se hace igual.
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